DICIEMBRE 2014
Dos regiones, momentos distintos, el mismo objetivo. Diálogo entre las izquierdas de América Latina y del Sur de Europa
Diálogo entre las izquierdas de América Latina y del Sur de Europa, organizado por el ISEPCi en conjunto con Centros de Estudios e Investigación.
Desde hace algunos años, el mundo enfrenta cambios permanentes que obligan a los pueblos a buscar respuestas que nos permitan encontrar salidas y alternativas a un modelo económico y político que intenta permanecer a costa de los beneficios y avances conquistados para los sectores populares.
 
La desocupación y la pobreza alcanzan ahora a regiones que nunca habían sufrido esta situación de manera tan extendida, y millones de personas, en su mayoría jóvenes, son abandonados a su suerte.
 
En América Latina, donde la reelección reciente de la presidenta Dilma Roussef adquirió un significado internacional positivo para las fuerzas populares, se han desarrollado numerosos procesos políticos populares, progresistas y de izquierda, empezando en 1999 con la llegada de Hugo Chávez a la presidencia de Venezuela. En el principio de la década pasada se  extendieron y fortalecieron, favorecidos por el crecimiento de los precios internacionales de los productos primarios que se exportan desde la región, iniciándose allí una etapa nueva en la cual estos recursos crecientes fueron distribuidos de una manera más progresiva que en la etapa de predominio de las políticas neoliberales, y orientándose, con niveles distintos, a una ruptura con este paradigma.
 
Mientras tanto, la desigualdad y el aumento de la pobreza que viven hoy los países del sur de Europa están directamente relacionados con unas políticas decididas por la Unión Europea -con la complicidad de los gobiernos neoliberales-, unas exigencias de austeridad suicidas y una dinámica de desmantelamiento del Estado del bienestar que están hundiendo a los países periféricos de la UE. Una situación que está afectando además con dureza a los más jóvenes, víctimas del estancamiento, la precariedad y la falta de oportunidades.
 
El balance de estas medidas impuestas no puede ser otro que un enorme traslado de ingresos desde las masas trabajadoras a los poderosos grupos económicos más concentrados, descargando el impacto de la crisis sobre los sectores populares, agravando la crisis, aumentado la deuda, destruyendo puestos de trabajo, cercenando derechos, degradando el bienestar de la mayoría de la población y relegando a un segundo plano la agenda ambiental de los países de la UE.
 
La izquierda se ve enfrentada así a diferentes desafíos en regiones que atraviesan momentos políticos y económicos distintos.
 
En el Sur de Europa, una izquierda en fase de resistencia que intenta los mejores caminos para enfrentar la brutal  ​-​y hasta ahora exitosa-ofensiva de los grupos más concentrados.
 
En América Latina el presidente ecuatoriano Rafael Correa ha dicho que no está pasando por una época de cambios, sino por un cambio de época. A través de numerosas manifestaciones en el reciente camino de la integración, los hechos han acompañado un nuevo tiempo. En varios países de la región la izquierda es parte de los gobiernos populares y progresistas–en algunos ha dejado de participar- contribuyendo a la construcción de modelos posneoliberales. Aquí la izquierda debate cuales son las orientaciones más adecuadas para consolidar los logros obtenidos, y profundizar procesos de avance que encuentran obstáculos difíciles de superar, poniéndonos ante el peligro de estancamientos y retrocesos.
 

Las recientes victorias político-electorales en Bolivia y Brasil y el camino hacia la victoria del Frente Amplio en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Uruguay, expresan la capacidad de las organizaciones democráticas y populares de seguir llevando adelante procesos de realización de los programas posneoliberales. La relección de la presidenta Dilma, en una histórica victoria del pueblo brasilero, representa un duro revés para el neoliberalismo, el imperialismo, las oligarquías a él subordinadas y los monopolios de los medios de comunicación masivos.
 
Ninguno de los procesos políticos de esta región estuvo exento de  dificultades para avanzar en un sentido de progreso, distribución de renta y de poder. El golpe contra el presidente Zelaya en Honduras, la ruptura del orden constitucional en Paraguay, la ofensiva antidemocrática contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y las recientes manifestaciones golpistas de la derecha brasilera –que van desde el pedido de impeachment y la vuelta de la dictadura militar, hasta los pedidos de intervención de Estados Unidos en Brasil-, además de expresar las manifestaciones del accionar de las minorías antipopulares, reflejan igualmente el cansancio de las derechas frente a las sucesivas victorias electorales de las fuerzas populares y el fortalecimiento de la histórica orientación autoritaria y excluyente de las élites burguesas latinoamericanas.
 
El desafío es, sin dejar de indagar con preocupación cuáles son los límites y los errores que se suceden al interior de estos procesos, cómo dar pasos para profundizar los cambios y crear, consolidar y ampliar la legitimidad para el desarrollo de un nuevo ciclo posneoliberal. 
 

Las herramientas de integración creadas en estos años como, por ejemplo, UNASUR y la CELAC, dan cuenta de muchos logros no sólo en aspectos políticos o económicos, sino también culturales, sociales y de otra índole; pero a su vez, nos muestran importantes limites  que aún persisten. La búsqueda de una mayor y mejor integración en América Latina debe ser objeto de un profundo análisis que aún hoy, a casi 10 años  de la ruptura con el proyecto norteamericano del ALCA, sigue transitando  por senderos contradictorios.
La necesidad de profundizar las transformaciones populares en América Latina, ante las presiones para estancar estos procesos o hacerlos retroceder, y la búsqueda por consolidar un proceso de resistencia desde las izquierdas del Sur de Europa que detenga la ofensiva de las minorías  más poderosas, son dos caras de un mismo desafío. Es esencial entenderlo  como partes de la misma lucha por construir modelos  alternativos al que nos sigue proponiendo el neoliberalismo.
 
Esa búsqueda, que nos convocó a encontrarnos en diversas ocasiones en el pasado reciente, como el Foro Social Mundial realizado en Belém en el año 2009, en las Jornadas de Trabajo organizadas por la Fundación Nous Horitzons y el CADESyC en 2010 y 2011, y en el Seminario realizado en la Cámara de Diputados de Argentina en 2012, más los sucesivos encuentros en  reuniones y diversos ámbitos de articulación internacional, es la misma que nos convoca ahora a seguir profundizando nuestros debates, con el objetivo de buscar colectivamente las respuestas necesarias para enfrentar los desafíos que tenemos por delante, contribuir a la elaboración de una agenda  mínima común de la izquierda europea y latinoamericana y establecer un mecanismo de dialogo para afrontar aquellos ítems en los que debamos mantener una posición común, como es el caso de la negociaciones entre  nuestros respectivos bloques regionales.
 
 

PROGRAMACIÓN
 
Viernes 5 de diciembre | 19 hs.
ALCANCES, LÍMITES Y DESAFÍOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE ALTERNATIVAS POSNEOLIBERALES
Auditorio da Cámara de Concejales de Porto Alegre.
Av. Loureiro da Silva, 255. Centro Histórico, Porto Alegre.
 
Sábado 6 de diciembre
ESCENARIOS Y PERSPECTIVAS POPULARES EN AMÉRICA LATINA Y EUROPA
Seminario de los Institutos de Investigación y Formación
Sindicato de los Bancarios de Porto Alegre y Región.
Calle General Cámara, 424. Centro Histórico, Porto Alegre.
 
8.30 hs: Apertura y presentación.
 
9 hs: Panel Balance y perspectivas de las experiencias progresistas
 
13 hs: Almuerzo.
 
15 hs: Reunión de los Institutos para el balance y coordinación de Iniciativas de Cooperación
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